La educación ambiental para niños debe comenzar en la escuela. El destino del planeta está en sus manos y es importante que desde pequeños aprendan a racionalizar los recursos y a aportar su granito de arena en la lucha contra el cambio climático. En este difícil examen se juegan un mundo mejor, más sostenible y habitable.
¡HAGAMOSLO CUIDEMOS EL PLANETA!
OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN NIÑOS
La necesidad de incluir la educación ambiental en las escuelas es una demanda de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Irina Bokova, directora de este organismo, así lo manifestó durante el IX Congreso Mundial de Educación Ambiental (WEEC) celebrado en la ciudad canadiense de Vancouver en 2017.
Según la Unesco, los cuatro objetivos de la educación ambiental para niños son:
Concienciarlos y sensibilizarlos ante los problemas medioambientales.
Fomentar su interés por el cuidado y mejora del entorno.
Desarrollar en ellos la capacidad para aprender acerca del medio que les rodea.
Ampliar sus conocimientos ecológicos, en temas como la energía, el paisaje, el aire, el agua, los recursos naturales y la vida silvestre.
Educar a las nuevas generaciones es responsabilidad de todos, no solo de los padres. Los niños de hoy serán los gobernantes y líderes mundiales del mañana, y tendrán que hacer frente a grandes desafíos —como el calentamiento global o el estrés hídrico— y tomar decisiones cruciales para la humanidad. ¡El futuro está en sus manos!
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